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lunes, 6 de marzo de 2017

¿QUÉ INVESTIGAR?

NECESIDAD DE INVESTIGAR

Se ha recalcado continuamente que las transformaciones han desembocado en un alto índice de uso de lo digital y el acceso a Internet. Esto nos ha llevado a un nuevo paradigma cultural, y el post anterior lo acabábamos reflexionando sobre la importancia que tiene para la educación que los futuros docentes y los que ya están ejerciendo, sepan investigar, pues es necesario, no solo para la mejora de la práctica educativa, sino para luchar por un mundo que sea mejor.

¿CÓMO INVESTIGAR A INTERNET?

Los investigadores pueden y deben conocer que las investigaciones sobre internet, pueden ser de dos tipos: con internet y en internet.

Internet ha sido incluida en nuestras prácticas cotidianas; la mayor parte de ellas suceden con, en o a través de la Red. Esta incorporación ha transformado las relaciones interpersonales y, de este modo, los modelos y los métodos de producción cultural. Internet se nos presenta así tanto como objeto de estudio y como espacio donde analizar y comprender los comportamientos o pensamientos de los sujetos que estudiamos. La web 2.0 es participativa por antonomasia. No sólo hacemos en y con las tecnologías, sino que “somos” en la misma a través de nuestras intervenciones en ella (cuando compramos, damos a like a un vídeo o una foto, establecemos nuevas relaciones que se suceden en lo virtual, publicaciones, compartimos información…) Ser en la Red conlleva mostrar al menos parte de nuestra identidad o incluso construir nuevas identidades digitales (López-Gil, 2015, p.2).

¿A qué se hace referencia con ello? Pues que nosotros somos usuarios de la Red y si investigamos “sobre” internet, estaremos también haciendo uso de ella e incluyéndola en nuestros estudios, por tanto, será “en” internet.

Debemos distinguir entre investigar sobre el contexto digital e investigar en lo digital. Investigar sobre el ciberespacio implica que éste es el propio objeto de estudio: su estructura, su historia, lo que en ella se acontece, aspectos técnicos o aspectos como la identidad y la sociabilidad online, etc. De hecho, este tipo de estudios podrían realizarlo investigadores/as que no hayan navegado jamás por la Red pero sí han tenido experiencia bibliográfica sobre ella. 

Hacer investigación en Internet, sin embargo, hace hincapié al espacio donde se realiza el trabajo de campo (en espacios digitales). El campo de estudio no necesariamente tiene relación con las prácticas virtuales de los usuarios/as sino que es en ella donde se localizan los datos, se recaba la información o se realizan entrevistas a través de sus herramientas (tales como Skype o mails) (…) En también hace alusión al uso de Internet como medio de difusión tanto de conclusiones de la investigación como del proceso investigativo a través de blogs o redes sociales que reciben feedback de sus lectores y que mejoran, mediante este intercambio colaborativo, dicho proceso.  (López-Gil, 2015, p.2).

Se destaca claramente la diferencia y a la vez simbiosis entre ambas, pues es complicado actualmente en investigación acotar un límite sobre el dónde investigar que deje fuera a Internet. Podría resumirse como menciona Álvarez Cadavid (2009) “doble dimensión investigativa: como objeto de estudio y como herramienta para la investigación”. (p8)

Pero Internet como veníamos diciendo, no sólo puede ser un nuevo yacimiento de investigación (eminentemente de lo social), es también un medio que influye en el modo en que se produce, se gestiona y se disemina el conocimiento por lo que se hace necesario reflexionar el modo en que interfiere en nuestras acciones investigativas, tanto en lo epistemológico como en lo metodológico. Los criterios éticos, la idiosincrasia de la toma de datos en el ciberentorno, la amplísima diversidad de fuentes bibliográficas que nos ofrece la Red para fundamentar los estudios (bases de datos, las revistas electrónicas, libros electrónicos, etc.), la particularidad de los tiempos y espacios para investigar, la posibilidad de ampliar el grupo de sujetos a analizar, el modo en que se pueden registrar y analizar los datos recabados o la escritura y la diseminación de la producción (que puede ser hipertextual y/o multimodal combinando audios, imágenes, texto y gráficos en formato libro o artículos) (López-Gil, 2015, p.8).

¿QUÉ ES ESO DEL TERCER ENTORNO?

En este blog no podemos olvidar hablar de los diferentes entornos, pues es uno de los temas más importantes en cualquier investigación, sea sobre lo digital o cualquier otro tópico. Cuando investigamos acotamos los entornos a investigar y nos encontramos con tres entornos:

Primer entorno: medio ambiente natural
Segundo entorno: cultural, social, urbano, donde se habita
Tercer entorno: ciberentorno (Internet)

Sin duda no sólo han cambiado los espacios y el modo en que nos acercamos a la realidad sensible al estudio sino que esta misma ha cambiado y se construye tanto en las tecnologías como a través de ellas. Por tanto, si los modos de hacer y de ser han cambiado, quienes investigamos no podemos obviar tales transformaciones, lo que nos obliga a replantearnos el modo en que nos acercamos e interpretamos lo social (López-Gil, 2015, p.9).

Este es un ámbito fascinante del que como sigue transformándose, es ubicuo, atemporal, líquido, cambiante, creativa, colaborativa, democrática, etc. Siempre podríamos seguir investigando en ella y sobre ella (la Red), pues está en continua modificación.

¡Seguimos aprendiendo!

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:
López Gil, M. (2015). Nuevos espacios en el que hacer y sobre el que hacer investigación: la digitalidad. En prensa.

Álvarez Cadavid, G.M. (2009). Etnografía virtual: exploración de una opción metodológica para la investigación en entornos virtuales de aprendizaje. Revista Educación Comunicación y Tecnología, 3(6), pp. 1-31.

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