NECESIDAD DE INVESTIGAR
Se ha recalcado continuamente que las transformaciones
han desembocado en un alto índice de uso de lo digital y el acceso a Internet.
Esto nos ha llevado a un nuevo paradigma cultural, y el post anterior lo acabábamos
reflexionando sobre la importancia que tiene para la educación que los futuros
docentes y los que ya están ejerciendo, sepan investigar, pues es necesario, no
solo para la mejora de la práctica educativa, sino para luchar por un mundo que
sea mejor.
¿CÓMO INVESTIGAR A INTERNET?
Los investigadores pueden y deben conocer que las
investigaciones sobre internet, pueden ser de dos tipos: con internet y en
internet.
Internet ha sido incluida en nuestras
prácticas cotidianas; la mayor parte de ellas suceden con, en o a través de la
Red. Esta incorporación ha transformado las relaciones interpersonales y, de
este modo, los modelos y los métodos de producción cultural. Internet se nos
presenta así tanto como objeto de estudio y como espacio donde analizar y
comprender los comportamientos o pensamientos de los sujetos que estudiamos. La
web 2.0 es participativa por antonomasia. No sólo hacemos en y con las
tecnologías, sino que “somos” en la misma a través de nuestras intervenciones
en ella (cuando compramos, damos a like a un vídeo o una foto, establecemos
nuevas relaciones que se suceden en lo virtual, publicaciones, compartimos
información…) Ser en la Red conlleva mostrar al menos parte de nuestra
identidad o incluso construir nuevas identidades digitales (López-Gil, 2015,
p.2).
¿A qué se hace referencia con ello? Pues que nosotros
somos usuarios de la Red y si investigamos “sobre” internet, estaremos también
haciendo uso de ella e incluyéndola en nuestros estudios, por tanto, será “en”
internet.
Debemos distinguir entre investigar sobre el contexto digital e investigar en lo
digital. Investigar sobre el ciberespacio implica que éste es el propio objeto
de estudio: su estructura, su historia, lo que en ella se acontece, aspectos
técnicos o aspectos como la identidad y la sociabilidad online, etc. De hecho,
este tipo de estudios podrían realizarlo investigadores/as que no hayan
navegado jamás por la Red pero sí han tenido experiencia bibliográfica sobre
ella.
Hacer investigación
en Internet, sin embargo, hace hincapié al
espacio donde se realiza el trabajo de campo (en espacios digitales). El campo
de estudio no necesariamente tiene relación con las prácticas virtuales de los
usuarios/as sino que es en ella donde se localizan los datos, se recaba la
información o se realizan entrevistas a través de sus herramientas (tales como
Skype o mails) (…) En también hace
alusión al uso de Internet como medio de difusión tanto de conclusiones de la
investigación como del proceso investigativo a través de blogs o redes sociales
que reciben feedback de sus lectores y que mejoran, mediante este intercambio
colaborativo, dicho proceso. (López-Gil,
2015, p.2).
Se destaca claramente la diferencia y a la vez
simbiosis entre ambas, pues es complicado actualmente en investigación acotar
un límite sobre el dónde investigar que deje fuera a Internet. Podría resumirse
como menciona Álvarez Cadavid (2009) “doble dimensión investigativa: como
objeto de estudio y como herramienta para la investigación”. (p8)
Pero Internet como veníamos diciendo, no
sólo puede ser un nuevo yacimiento de investigación (eminentemente de lo
social), es también un medio que influye en el modo en que se produce, se
gestiona y se disemina el conocimiento por lo que se hace necesario reflexionar
el modo en que interfiere en nuestras acciones investigativas, tanto en lo
epistemológico como en lo metodológico. Los criterios éticos, la idiosincrasia
de la toma de datos en el ciberentorno, la amplísima diversidad de fuentes
bibliográficas que nos ofrece la Red para fundamentar los estudios (bases de
datos, las revistas electrónicas, libros electrónicos, etc.), la particularidad
de los tiempos y espacios para investigar, la posibilidad de ampliar el grupo
de sujetos a analizar, el modo en que se pueden registrar y analizar los datos
recabados o la escritura y la diseminación de la producción (que puede ser
hipertextual y/o multimodal combinando audios, imágenes, texto y gráficos en
formato libro o artículos) (López-Gil, 2015, p.8).
¿QUÉ ES ESO DEL TERCER ENTORNO?
En este blog no podemos olvidar hablar de los diferentes
entornos, pues es uno de los temas más importantes en cualquier investigación,
sea sobre lo digital o cualquier otro tópico. Cuando investigamos acotamos los
entornos a investigar y nos encontramos con tres entornos:
Primer entorno: medio ambiente natural
Segundo entorno: cultural, social, urbano, donde se
habita
Tercer entorno: ciberentorno (Internet)
Sin duda no sólo han cambiado los espacios
y el modo en que nos acercamos a la realidad sensible al estudio sino que esta
misma ha cambiado y se construye tanto en las tecnologías como a través de
ellas. Por tanto, si los modos de hacer y de ser han cambiado, quienes
investigamos no podemos obviar tales transformaciones, lo que nos obliga a
replantearnos el modo en que nos acercamos e interpretamos lo social
(López-Gil, 2015, p.9).
Este es un ámbito fascinante del que como sigue
transformándose, es ubicuo, atemporal, líquido, cambiante, creativa,
colaborativa, democrática, etc. Siempre podríamos seguir investigando en ella y
sobre ella (la Red), pues está en continua modificación.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS:
López Gil, M. (2015).
Nuevos espacios en el que hacer y sobre el que hacer investigación: la digitalidad.
En prensa.
Álvarez Cadavid, G.M. (2009). Etnografía virtual: exploración
de una opción metodológica para la investigación en entornos virtuales de
aprendizaje. Revista Educación
Comunicación y Tecnología, 3(6), pp. 1-31.





