Tras
la anterior entrada en la que nos hemos adentrado en los cambios que viven las
escuelas en los últimos años, ¡hemos vuelto a por más! Hoy
vamos a conocer más en profundidad que son las:
Comunidades Virtuales de Aprendizaje
Como
mencionan Cabero y Llorente (2010) los acelerados cambios que vivimos en
nuestra sociedad en relación a las TIC nos han llevado a que se conviertan “en el
elemento básico para su impulso y desarrollo, y que además están trayendo
nuevas formas de relacionarnos, comunicarnos, aprender o trabajar”
(p2). Ya hablamos en la primera entrada de la aceptación que han tenido en
nuestras vidas, de las que han pasado a formar parte de nuestro día a día,
quizás la idea del uso de la red en sus orígenes era diferente al que se le ha
adjudicado en los últimos años con el avance masivo de las redes sociales.
La tecnología no importa demasiado, la tecnología cede
el terreno al uso que hacemos de ella, y la comunicación en las nubes. Al mismo
tiempo, no podemos olvidarnos que la apropiación que los jóvenes están haciendo
de la red nos está llevando a un cambio radical en su uso, de manera que frente
a la concepción de la red como instrumento informativo, está apareciendo una
visión más centrada en su percepción como instrumento para la interacción social.
Pisani y Piotet (Cit. Cabero y Llorente, 2010, p.2)
Así
es como surge cualquier comunidad virtual, ya sea de aprendizaje o generalista,
según Karakas (Cit. Cabero y Llorente, 2010) están “marcado por: la
creatividad, conectividad, colaboración, convergencia y comunidad” (p2). Y es
que en la actualidad, todos utilizamos las redes sociales, el año pasado se
realizó un estudio anual sobre ellas, en el que se valoraron las distintas
redes sociales, así como el uso que se da en ellas:
Figura 1: Valoración de las redes sociales por los
participantes en el estudio realizado por #IABEstudioRRSS año 2016.
Figura 2: Actividades que más realizan en las redes sociales
los participantes del estudio realizado por #IABEstudioRRSS año 2016.
Ambas
muestran el uso que se la dan a las redes sociales, y en ellas, podemos
evidenciar que lo que más hacemos es chatear/enviar mensajes o ver qué hacen
nuestros contactos, escuchar música o ver vídeos. Por ello, las dos más
destacadas en el ranking son WhatsApp y YouTube.
De
este modo, nace una nueva forma de vida, como son las comunidades virtuales,
que según Cabero (Cit. Cabero y Llorente, 2010) son “comunidades de personas,
que comparten unos valores e intereses comunes, y que se comunican a través de
las diferentes herramientas de comunicación que nos ofrecen las redes
telemáticas, sean sincrónicas o asincrónicas” (p3). En la figura 2, observamos
que un 36% seguimos a influencers, como dice la definición de Cabero, buscamos
a gente que compartan nuestros ideales de vida y les damos a seguir
“follow”, por ejemplo en YouTube,
Instagram, Spotify, entre otras redes, ya estamos creando una comunidad
virtual. Más indiscutible es la definición que propone el siguiente autor sobre
CVA:
Las comunidades de aprendizaje se forman en torno a
diversos espacios virtuales en la red, tales como los foros de discusión, los
blogs, los wikies, los fotoblogs y otros tantos recursos en línea facilitados
por el avance tecnológico y social de la WEB.02., mismos que en el momento
actual presiden y ordenan a su alrededor el ecosistema mediático global sobre
todo de niños y jóvenes y que en más de
un momento detonan procesos a los que podemos, sin duda, llamar tutoriales. En
este punto es importante decir que muchos de tales recursos en línea no son en
sí mismos las comunidades de aprendizaje, sino los epicentros de éstas. En
otras palabras, si bien los integrantes de un foro virtual pueden ser
observados de manera clara como la comunidad en sí misma con base en sus
intercambios uno-a-uno, otros recursos, tales como un Wiki, la comunidad no
está dada por los intercambios formalizados sino por las dinámicas de
apropiación anónima de recursos, es decir, donde basta que alguien ofrezca
algún determinado tipo de información para que otro, sin hacerse formalmente
presente, pueda tomarla y aprovecharla. (González-Reyes, 2008, p.3-4)
Una
vez que conocemos qué es una CVA, debemos ser conscientes que como cualquier
aspecto social, tiene categorías y características, entre las más destacables
son:
§ La
interacción que se establece entre las personas que conforman la CVA se efectúa
a través de máquinas, sean éstas fijas (ordenadores de sobremesa) o móviles
(iPad, por ejemplo).
§ Son, por lo
general, flexibles en el tiempo.
§ Se
caracterizan por el intercambio de información en diferentes formatos, y por la
generación y construcción de conocimientos nuevos.
§ Sus
participantes comparten un lenguaje, pero no necesariamente unas creencias y
valores, aunque por supuesto, si lo comparten la CVA será más saludable.
§ La
interacción se realiza utilizando diferentes tipos de herramientas de
comunicación, tanto sincrónica (chat) como asincrónicas (blog), y tanto
textuales (wiki) como audiovisuales (videoconferencia).
§ Y
se realiza una comunicación multidireccional, que va de uno a uno, o de uno a
todos.
Lo fundamental
de una CV no es que están en la red, si no que forman parte de ella personas, y
por lo tanto, serán exitosas en la medida en que las personas que la conforman
estén unidas para la realización de tareas conjuntas; es decir, si persiguen
intereses comunes. No debemos olvidarnos que al hablar de CV nos estamos
refiriendo directamente a aspectos de sociabilidad e interacción social entre
sus participantes, no al aislamiento sino a la colaboración. (Cabero y
Llorente, 2010, p.3-4)
Una
vez conocido qué es una CVA, podemos pasar a concretar el cómo podemos trabajar
con ellas nosotros, los educadores y qué sentido tiene dentro de las nuevas
escuelas. Debemos dejar atrás las escuelas tradicionales, pues es sabido que el
aprendizaje individual, memorístico, por repetición, individualista, entre
otras muchas características, no es el más correcto en la sociedad en la que
podemos afirmar que:
Asistimos a lo que podría entenderse como una
reversión del proceso de especialización, institucionalización y especificación
del aprendizaje y de la educación. Este proceso es posible gracias a las nuevas
tecnologías de la información y de la comunicación, en primer término gracias
al desarrollo de la microinformática personal, la internet y otras infraestructuras
de almacenamiento, procesamiento y transmisión de la información, pero, más
allá de estos requisitos tecnológicos, se trata ante todo y sobre todo de un
proceso social consistente en el despliegue de nuevas redes, nuevas comunidades
y nuevos medios de comunicación social. (Fernández-Enguita, 2013, p. 154)
Por
ello, debemos dar un paso al frente, hacia las nuevas escuelas, no podemos
limitarnos a enseñar contenidos que perduren en su memoria y alejados de la
realidad cotidiana en la que viven día a día, pues como mencionamos en la
entrada de los nuevos modos de entender las escuelas, su vida fuera y dentro de
la escuela es totalmente diferente y por ello, no son felices aprendiendo. Cabero
y Llorente (2010) afirma: “Debemos cambiar la finalidad del sistema educativo
(…) capacitar al alumno para el aprendizaje a lo largo de la vida. Y los
cambios deben ser sistémicos, no se trata de readaptar el sistema educativo, sino
de repensarlo y reinventarlo” (p5).
Como
en cualquier otro ámbito, en las Comunidades Virtuales de Aprendizaje, pueden
surgir problemas, a modo de síntesis se señalan las siguientes:
-
Accesibilidad para que todos los miembros puedan participar a todos los niveles
(recibir, mandar mensajes,…). Ello no significa que la CVA no esté moderada y
coordinada por el profesor, estableciendo diferentes perfiles y privilegios.
- Asumir una
cultura de participación, colaboración y sentimiento de comunidad.
- Necesidad de
mínimas competencias tecnológicas.
- Objetivos y
fines claramente definidos y conocidos por todos sus miembros.
- Calidad de
la información y contenidos relevantes (aunque ello dependerá de las
características de los participantes, y del papel del profesor).
- Motivación y
compromiso.
- Normas y
reglas de funcionamiento claras y conocidas por todos los miembros.
-
Participación de todos sus miembros; es decir, gran presencia social.
- Disminución
de la distancia transaccional, que es el espacio personalizado de comunicación
y psicológico entre los estudiantes y el profesor (depende del control que
ejerza el profesor, y la capacidad de diálogo y participación del alumno, a más
control mayor distancia, a más dialogo menor distancia).
- Una
estructura que potencie un espacio de interacción significativo y de confianza
que fomente la interacción.
- Estar
planificada y poseer un método para trabajar y llegar a acuerdos.
- Creación de
un clima de creatividad, innovación e indagación.
(Cabero,
Tirado y otros, Revuelta y Pérez, Bozu e Imbernon (Cit. Cabero y Llorente,
2010, p.4)
Con
estos problemas queremos hacer ver a los docentes o centros escolares que
quieran llevarlo a sus aulas, que no se puede realizar el cambio de un día a
otro sino que deben ir añadiendo sus modificaciones paso a paso, la innovación
no llega de un día a otro, hay que ir adaptando al alumnado al nuevo contexto e
ir adaptándonos también nosotros, porque no estamos verdaderamente formados
para ello.
Si queremos
que una CVA funcione, el alumno debe poseer una serie de destrezas, las cuales
el docente debe garantizarse que son dominadas por parte de los estudiantes, de
las cuales podríamos señalar: estar capacitado para conocer cuando hay una
necesidad de información; identificar la necesidad de información; trabajar con
diversas fuentes de información; saber dominar la sobrecarga de información;
evaluar la información y discriminar la calidad de las aportaciones; organizar
la información; habilidad de exposición de los pensamientos, procesamiento de
la información, gestión de la información, comprensión de la información, y
síntesis; y saber comunicar la información encontrada a otros. (Cabero y
Llorente, 2010, p.8)
Para
finalizar, tenemos que mencionar las posibilidades que tiene el llevarlas a
cabo en la educación:
‐ Contar con un entorno rico y variado,
donde podemos utilizar diferentes tipos de recursos y documentos, desde los
textuales hasta los visuales y audiovisuales.
‐ Es un multientorno de comunicación, ya
que podemos abrir en ella diferentes lugares y espacios para la discusión y el
análisis de diferentes problemáticas. Ello facilita su adaptación a diferentes
estilos de aprendizaje e inteligencias múltiples de los estudiantes.
- Convierten a
profesores y alumnos en emisores y productores de objetos de aprendizaje, lo
cual nos lleva a replantearnos el proceso de construcción de conocimientos.
- Es un
entorno interactivo, en el cual las personas que configuran la red social
pueden relacionarse entre ellas, con el profesor, o en la interacción con los
diferentes documentos que se hayan ido aportando. Se trata de un espacio no
pensado para la reposición de documentos y contenidos, sino para la
comunicación entre las personas.
- Son entornos
que permiten la comunicación independientemente del espacio y el tiempo en el
cual se encuentren ubicados las personas de la CVA. Son, por tanto, entornos
flexibles para el aprendizaje que facilitan la movilidad virtual de los
estudiantes y profesores.
- Pueden ser
entornos multiculturales, al poder participar personas de otros contextos, favoreciendo
de esta manera una formación multicultural de sus participantes. Ello implica
un matiz problematizado que debe ser tenido en cuenta por los participantes de
la CVA, pues el estar en un mismo espacio tecnológico no significa que se esté
en uno mismo cultural, ya que cada uno sigue perteneciendo a su propio entorno
cultural, con sus visiones y realidades.
-Son entornos
que permiten el control por los estudiantes de su propio proceso de
aprendizaje, pues él decide (aunque sólo en cierta media) cuándo participar, en
qué momento efectuar el análisis de los documentos, o cómo aportar un documento
y en qué formato.
- Al quedar
registradas las participaciones de las personas que conforman la CVA se
facilita el reflexionar sobre la práctica educativa que han llevado a cabo, su
esfuerzo de participación, la calidad de las intervenciones, y el proceso
seguido en la construcción del conocimiento.
- Puede
utilizarse en todas las disciplinas y para una diversidad de objetivos.
- Su
utilización facilidad la potenciación de la identidad del alumno y la
adquisición de competencias digitales.
- Aumenta la
implicación y la motivación del estudiante.
- Permiten la
revisión por parte del profesor del proceso seguido para la construcción del
conocimiento; es decir, puede ser una herramienta de extraordinario interés no
sólo para alcanzar productos cognitivos, sino también para conocer cómo se ha
llegado al mismo e identificar errores en el proceso seguido. (Cabero y
Llorente, 2010, p.6-7)
A
modo de conclusión, es necesario resaltar, que las TIC siguen avanzando y
vivimos relacionados socialmente con las personas, y a través de distintos
métodos, estamos en un proceso de aprendizaje, lo podemos rescatar de la
siguiente manera:
Las
tecnologías de comunicación de la web 2.0 (nos van a permitir la creación,
clasificación e intercambio de contenidos generados por el usuario. Y
contenidos no exclusivamente en formato textual, sino en imágenes, vídeos,
clips de audio, podcasts, presentaciones multimedia, etc., ofreciéndonos la
posibilidad añadida de poder acceder a ellos desde espacios tecnológicos,
amigables y gratuitos como Flick, YouTube, Vimeo, Blogger, Twitter, Delicious,
etc. Castaño y otros (Cit. Cabero y Llorente, 2010, p.8)
Es
un nuevo modo de ver la escuela con visión de futuro y por ello, debemos dejar
un poco de lado la enseñanza tradicional y avanzar, pues si en el contexto de
fuera del aula se avanza en muchos ámbitos, como es el uso de las TIC, y en los
centros educativos estamos estancados, nunca irán a la escuela motivados y con
ganas e interés por aprender.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
Cabero, J. y Llorente, M.C. (2010).
Comunidades Virtuales para el Aprendizaje. Revista
Electrónica de Tecnología Educativa, 34, pp. 1-10.
Fernández-Enguita, M. (2013). El
aprendizaje difuso y el declive de la institución escolar. Revista de la Asociación de Sociología de la Educación, 6(2),
pp.150-168.
González Reyes, R. (2008). Las
redes virtuales y las comunidades de aprendizaje como nuevos tutores
informales. Una mirada sobre la producción mediada de capital social. En Congreso Virtual Iberoamericano de Calidad
en Educación a Distancia, (pp. 1-11).
EduQa2008.


No hay comentarios:
Publicar un comentario