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lunes, 20 de febrero de 2017

IDENTIDAD RIZOMÁTICA - ¿SONORONA O MARÍA?

¡Bienvenidos a la tercera entrada! Hoy quiero mostraros qué es la identidad rizomática, pero como los post anteriores han sido muy teóricos, vamos a hacerlo de forma más dinámica. He tenido la posibilidad de leer un artículo sobre “el rizoma de la cultura digital”, me ha parecido interesantísimo y quiero compartirlo con vosotros.

Este artículo data sobre María y Sonorona, una chica de Cádiz, reconvertida en gurú del makeup en las diversas redes sociales. López-Gil y Angulo-Rasco (2015) afirman: “es seguida en YouTube por más de 90.000 personas, además de 13.000 en Twitter; tiene 3.000 suscripciones en su web/blog (www.sonorona.com) y 22.500 en Facebook, entre otras redes sociales como Instagram (con más de 21.000 followers)” (p15).


Figura 1: Perfil de Instagram de Sonorona en el que se aprecia que sus seguidores están a punto de llegar a ser 32.000 personas. Recuperado de: https://www.instagram.com/sonorona/?hl=es el 20 de febrero de 2017.

Así como ambos autores afirman: “Sonorona es una de las youtubers andaluzas más conocidas y queridas. Sin embargo, María no tiene estudios formales en maquillaje ni en cosmética, tampoco en lo que a informática o tecnologías se refiere” (p15). 



Figura 2: Perfil actual de Sonorona en Youtube con más de 100.000 followers. Recuperado de: https://www.youtube.com/user/Sonorona el 20 de febrero de 2017.

Como se ha identificado anteriormente, la principal afición de Sonorona en la red, es el makeup, aunque los autores López-Gil y Angulo-Rasco (2015) identifican que: "esta gaditana tiene intereses y aficiones relacionadas con el arte y la creatividad, tales como la pintura, la música, la fotografía, el diseño de moda, las manualidades y, claro, el mundo del maquillaje y la cosmética" (p15). 

A continuación, podemos ver uno de los vídeos que Sonorona publicó el pasado año en su canal de YouTube, en los que es fascinante comprobar como María, sin ningún estudio previo sobre el uso de las tecnologías, la grabación o edición de vídeos y su posterior, subida a las redes, así como sin formación en maquillaje, es capaz de combinar sus intereses autoaprender y aprender de otros, y llegar a convertirse, en una persona viral en las redes sociales. ¡No solo ocurre con Sonorona! En la actualidad, hay millones de personas que se dedican a mostrar a través de las redes sociales, lo que mejor se les da, poniéndolo al servicio de la comunidad, para que puedan formar parte del proceso de aprendizaje de otros. Por lo que podemos comprobar que Sonorona ha tenido un aprendizaje previo, para llegar a ser capaz de enseñar a otros, aunque como las modas no son estáticas, sino que van y vienen, esta formación de María/Sonorona o cualquier otro influencer, es muy dinámica y constante. 

Sonorona. (2016). Maquillaje labios, rojo mate. [YouTube]. Cádiz. 

A modo de resumen de la investigación, se resalta que María no tenía estudios en maquillaje, ni en tecnologías, su intervención en las redes comenzó por hacer preguntas a otras personas de distintos ámbitos, para retroalimentarse y aprender de ellos, es lo que los autores llaman la etapa de Sonorona de copia/recreación/creación. López-Gil y Angulo-Rasco (2015, p.20)

Sonorona y María son un rizoma, ¿qué es esto?  María ha tenido que modificar su vida cotidiana y adaptarla a su otra identidad, a Sonorona. Para ello, ha tenido que aprender:

-          Dominio y aprendizaje tecnológico: manejo de distintos artefactos sin formación inicial, es un ser autodidacta, pero a su vez, su autodidactismo ha sido gracias a otras personas de las diferentes comunidades virtuales en las redes.
-     Conexión constante y atención rizomática: no solo pertenece a un canal, sino que su proceso de enseñanza-aprendizaje se da por múltiples redes, además de estar siempre atenta de contestar y satisfacer a sus seguidores, así como seguir aprendiendo ella de otros. 
-          Hipertextualidad como condición: búsqueda rizomática: sabe lo que busca, pero no lo que va a encontrar, así que sus procesos de búsquedas van modificándose en pos a lo que vaya encontrando por la red.
-          Rizoma sociocomunal: aprendizaje/enseñanza: su aprendizaje es diverso y entrelazado, múltiples formas/canales: texto, imagen, audio y diversas plataformas. (López-Gil y Angulo-Rasco, 2015, p.17-19) 

Una de las propuestas que más me llaman la atención en este artículo es la forma en la que los autores definen a esta misma persona: “El rizoma de Sonorona, la raíz de María”. Ambas viven de lo digital, pues afirman López-Gil y Angulo-Rasco (2015) “no podemos hablar de un mundo digital exclusivo y un mundo físico excluyente” (p21). Sonorona y María están unidas entre sí, “identitariamente entretejidas” aportan los autores.

La identidad se conforma como constructo vivo, modificable, renovado, ampliado e incluso corregido. En conjunto, María/Sonorona es/son muchas "personas": unas veces maestra, otras alumna, otras vendedora, publicista, maquilladora, crítica de productos, artista, creativa, presentadora, experta, amateur. Este es un concepto que Google ha incorporado recientemente en su red Google+ de forma óptima, ya que el modo de interactuar en cada uno de nuestros círculos suele ser diferente. Según Glissant (Cit. López-Gil y Angulo-Rasco, 2015), "(…) la identidad no sólo se encuentra en la raíz, sino también en la relación" (p25), pero la relación digital no es una nueva y simple raíz, es un rizoma. (López-Gil y Angulo-Rasco, 2015, p.23)


Figura 3: Identificación del rizoma entre Sonorona y María. Recuperado de: www.sonorona.com el 20 de febrero de 2017.

Podemos ver en la figura 3, que Sonorona no puede entenderse sin María y viceversa, ambas son la misma persona, con identidad rizomática. Y Sonorona apuesta por la identificación de María en sus redes, pues ellas conviven dentro y fuera de lo digital, aunque a su vez, dentro y fuera de lo digital hagan actividades diferentes:


A pesar de que entendamos a Sonorona como rizoma, somos conscientes que esta identidad influye en su vida offline. Sonorona no sólo es y está en la pantalla, sino fuera de ella.  Su vida digital y no digital  no son paralelas ni distantes, sino en continua relación, están entrelazadas (…) Sonorona está dentro y fuera de las herramientas digitales, pero María también está dentro y fuera; son identidades complementarias, son dos universos en la misma persona. Hacen cosas distintas en cada esfera, pero también parecidas, interrelacionadas y adicionales. La experiencia offline y online se comparten, se combinan y se entrelazan. Lo que hace y es como Sonorona repercute en María y viceversa; por ello, no es tarea sencilla determinar dónde comienza una y termina la otra, si es que algo así fuera posible. (López-Gil y Angulo-Rasco, 2015, p.27)

Espero que os haya gustado este post, pues bajo mi parecer, es una cuestión fascinante, y en este caso se trata de un estudio de caso, realizado a Sonorona/María, pero podría ocurrir con los millones de YouTubers, bloggers, Instagramers, Twitteros y distintos integrantes que habitan en las diversas y redes sociales, en las que si recapitulamos al post anterior, conforman diferentes comunidades virtuales. En la que con gran aproximación, primero aprenden de otras personas que son influyentes para ellos, los conocidos como"influencers", para luego, recrearse y convertirse en nuevos influencers, en las redes. 

Antes de acabar quiero recuperaros un reportaje realizado por Radio Televisión Española, que trata sobre este mismo contenido y que a mí, me pareció que es lo que vivimos actualmente bajo el poder de las influencias mediante las redes sociales: 



Figura 4: Reportaje "Soy viral". Recuperado de: http://www.rtve.es/alacarta/videos/repor/repor-soy-viral/2763333/ el 20 de febrero de 2017.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

López-Gil, M. M. y Angulo-Rasco, F. (2015). Sonorona o el rizoma de la cultura digital. Um estudio de caso. Revista Portuguesa de Educaçao, 28(1), pp. 9-33. Universidade de Cádiz, Espanha. 


COMUNIDADES VIRTUALES DE APRENDIZAJE

Tras la anterior entrada en la que nos hemos adentrado en los cambios que viven las escuelas en los últimos años, ¡hemos vuelto a por más! Hoy vamos a conocer más en profundidad que son las:

Comunidades Virtuales de Aprendizaje

De aquí en adelante por economía del lenguaje las llamaré CVA. Cuando empecé a conocer sobre ellas, me parecían muy complejas y difíciles de llevar a cabo en un aula, pues aún no había dado el paso de conocer el cambio de la escuela digitalizada a la digital… A día de hoy, pienso que es uno de los mejores métodos de enseñanza existentes… ¿Pero qué son las CVA?
Como mencionan Cabero y Llorente (2010) los acelerados cambios que vivimos en nuestra sociedad en relación a las TIC nos han llevado a que se conviertan “en el elemento básico para su impulso y desarrollo, y que además están trayendo nuevas formas de relacionarnos, comunicarnos, aprender o trabajar” (p2). Ya hablamos en la primera entrada de la aceptación que han tenido en nuestras vidas, de las que han pasado a formar parte de nuestro día a día, quizás la idea del uso de la red en sus orígenes era diferente al que se le ha adjudicado en los últimos años con el avance masivo de las redes sociales.

La tecnología no importa demasiado, la tecnología cede el terreno al uso que hacemos de ella, y la comunicación en las nubes. Al mismo tiempo, no podemos olvidarnos que la apropiación que los jóvenes están haciendo de la red nos está llevando a un cambio radical en su uso, de manera que frente a la concepción de la red como instrumento informativo, está apareciendo una visión más centrada en su percepción como instrumento para la interacción social. Pisani y Piotet (Cit. Cabero y Llorente, 2010, p.2)

Así es como surge cualquier comunidad virtual, ya sea de aprendizaje o generalista, según Karakas (Cit. Cabero y Llorente, 2010) están “marcado por: la creatividad, conectividad, colaboración, convergencia y comunidad” (p2). Y es que en la actualidad, todos utilizamos las redes sociales, el año pasado se realizó un estudio anual sobre ellas, en el que se valoraron las distintas redes sociales, así como el uso que se da en ellas:


Figura 1: Valoración de las redes sociales por los participantes en el estudio realizado por #IABEstudioRRSS año 2016.



Figura 2: Actividades que más realizan en las redes sociales los participantes del estudio realizado por #IABEstudioRRSS año 2016.

Ambas muestran el uso que se la dan a las redes sociales, y en ellas, podemos evidenciar que lo que más hacemos es chatear/enviar mensajes o ver qué hacen nuestros contactos, escuchar música o ver vídeos. Por ello, las dos más destacadas en el ranking son WhatsApp y YouTube.
De este modo, nace una nueva forma de vida, como son las comunidades virtuales, que según Cabero (Cit. Cabero y Llorente, 2010) son “comunidades de personas, que comparten unos valores e intereses comunes, y que se comunican a través de las diferentes herramientas de comunicación que nos ofrecen las redes telemáticas, sean sincrónicas o asincrónicas” (p3). En la figura 2, observamos que un 36% seguimos a influencers, como dice la definición de Cabero, buscamos a gente que compartan nuestros ideales de vida y les damos a seguir “follow”,  por ejemplo en YouTube, Instagram, Spotify, entre otras redes, ya estamos creando una comunidad virtual. Más indiscutible es la definición que propone el siguiente autor sobre CVA:               

Las comunidades de aprendizaje se forman en torno a diversos espacios virtuales en la red, tales como los foros de discusión, los blogs, los wikies, los fotoblogs y otros tantos recursos en línea facilitados por el avance tecnológico y social de la WEB.02., mismos que en el momento actual presiden y ordenan a su alrededor el ecosistema mediático global sobre todo de niños y  jóvenes y que en más de un momento detonan procesos a los que podemos, sin duda, llamar tutoriales. En este punto es importante decir que muchos de tales recursos en línea no son en sí mismos las comunidades de aprendizaje, sino los epicentros de éstas. En otras palabras, si bien los integrantes de un foro virtual pueden ser observados de manera clara como la comunidad en sí misma con base en sus intercambios uno-a-uno, otros recursos, tales como un Wiki, la comunidad no está dada por los intercambios formalizados sino por las dinámicas de apropiación anónima de recursos, es decir, donde basta que alguien ofrezca algún determinado tipo de información para que otro, sin hacerse formalmente presente, pueda tomarla y aprovecharla. (González-Reyes, 2008, p.3-4)

Una vez que conocemos qué es una CVA, debemos ser conscientes que como cualquier aspecto social, tiene categorías y características, entre las más destacables son: 

§  La interacción que se establece entre las personas que conforman la CVA se efectúa a través de máquinas, sean éstas fijas (ordenadores de sobremesa) o móviles (iPad, por ejemplo).

§  Son, por lo general, flexibles en el tiempo.

§  Se caracterizan por el intercambio de información en diferentes formatos, y por la generación y construcción de conocimientos nuevos.

§  Sus participantes comparten un lenguaje, pero no necesariamente unas creencias y valores, aunque por supuesto, si lo comparten la CVA será más saludable.

§  La interacción se realiza utilizando diferentes tipos de herramientas de comunicación, tanto sincrónica (chat) como asincrónicas (blog), y tanto textuales (wiki) como audiovisuales (videoconferencia).

§  Y se realiza una comunicación multidireccional, que va de uno a uno, o de uno a todos.

Lo fundamental de una CV no es que están en la red, si no que forman parte de ella personas, y por lo tanto, serán exitosas en la medida en que las personas que la conforman estén unidas para la realización de tareas conjuntas; es decir, si persiguen intereses comunes. No debemos olvidarnos que al hablar de CV nos estamos refiriendo directamente a aspectos de sociabilidad e interacción social entre sus participantes, no al aislamiento sino a la colaboración. (Cabero y Llorente, 2010, p.3-4)
Una vez conocido qué es una CVA, podemos pasar a concretar el cómo podemos trabajar con ellas nosotros, los educadores y qué sentido tiene dentro de las nuevas escuelas. Debemos dejar atrás las escuelas tradicionales, pues es sabido que el aprendizaje individual, memorístico, por repetición, individualista, entre otras muchas características, no es el más correcto en la sociedad en la que podemos afirmar que:

Asistimos a lo que podría entenderse como una reversión del proceso de especialización, institucionalización y especificación del aprendizaje y de la educación. Este proceso es posible gracias a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, en primer término gracias al desarrollo de la microinformática personal, la internet y otras infraestructuras de almacenamiento, procesamiento y transmisión de la información, pero, más allá de estos requisitos tecnológicos, se trata ante todo y sobre todo de un proceso social consistente en el despliegue de nuevas redes, nuevas comunidades y nuevos medios de comunicación social. (Fernández-Enguita, 2013, p. 154)

Por ello, debemos dar un paso al frente, hacia las nuevas escuelas, no podemos limitarnos a enseñar contenidos que perduren en su memoria y alejados de la realidad cotidiana en la que viven día a día, pues como mencionamos en la entrada de los nuevos modos de entender las escuelas, su vida fuera y dentro de la escuela es totalmente diferente y por ello, no son felices aprendiendo. Cabero y Llorente (2010) afirma: “Debemos cambiar la finalidad del sistema educativo (…) capacitar al alumno para el aprendizaje a lo largo de la vida. Y los cambios deben ser sistémicos, no se trata de readaptar el sistema educativo, sino de repensarlo y reinventarlo” (p5).

Como en cualquier otro ámbito, en las Comunidades Virtuales de Aprendizaje, pueden surgir problemas, a modo de síntesis se señalan las siguientes:

- Accesibilidad para que todos los miembros puedan participar a todos los niveles (recibir, mandar mensajes,…). Ello no significa que la CVA no esté moderada y coordinada por el profesor, estableciendo diferentes perfiles y privilegios.

- Asumir una cultura de participación, colaboración y sentimiento de comunidad.
- Necesidad de mínimas competencias tecnológicas.
- Objetivos y fines claramente definidos y conocidos por todos sus miembros.
- Calidad de la información y contenidos relevantes (aunque ello dependerá de las características de los participantes, y del papel del profesor).
- Motivación y compromiso.
- Normas y reglas de funcionamiento claras y conocidas por todos los miembros.
- Participación de todos sus miembros; es decir, gran presencia social.
- Disminución de la distancia transaccional, que es el espacio personalizado de comunicación y psicológico entre los estudiantes y el profesor (depende del control que ejerza el profesor, y la capacidad de diálogo y participación del alumno, a más control mayor distancia, a más dialogo menor distancia).
- Una estructura que potencie un espacio de interacción significativo y de confianza que fomente la interacción.
- Estar planificada y poseer un método para trabajar y llegar a acuerdos.
- Creación de un clima de creatividad, innovación e indagación.
(Cabero, Tirado y otros, Revuelta y Pérez, Bozu e Imbernon (Cit. Cabero y Llorente, 2010, p.4)

Con estos problemas queremos hacer ver a los docentes o centros escolares que quieran llevarlo a sus aulas, que no se puede realizar el cambio de un día a otro sino que deben ir añadiendo sus modificaciones paso a paso, la innovación no llega de un día a otro, hay que ir adaptando al alumnado al nuevo contexto e ir adaptándonos también nosotros, porque no estamos verdaderamente formados para ello.

Si queremos que una CVA funcione, el alumno debe poseer una serie de destrezas, las cuales el docente debe garantizarse que son dominadas por parte de los estudiantes, de las cuales podríamos señalar: estar capacitado para conocer cuando hay una necesidad de información; identificar la necesidad de información; trabajar con diversas fuentes de información; saber dominar la sobrecarga de información; evaluar la información y discriminar la calidad de las aportaciones; organizar la información; habilidad de exposición de los pensamientos, procesamiento de la información, gestión de la información, comprensión de la información, y síntesis; y saber comunicar la información encontrada a otros. (Cabero y Llorente, 2010, p.8)

Para finalizar, tenemos que mencionar las posibilidades que tiene el llevarlas a cabo en la educación:

Contar con un entorno rico y variado, donde podemos utilizar diferentes tipos de recursos y documentos, desde los textuales hasta los visuales y audiovisuales.
Es un multientorno de comunicación, ya que podemos abrir en ella diferentes lugares y espacios para la discusión y el análisis de diferentes problemáticas. Ello facilita su adaptación a diferentes estilos de aprendizaje e inteligencias múltiples de los estudiantes.
- Convierten a profesores y alumnos en emisores y productores de objetos de aprendizaje, lo cual nos lleva a replantearnos el proceso de construcción de conocimientos.
- Es un entorno interactivo, en el cual las personas que configuran la red social pueden relacionarse entre ellas, con el profesor, o en la interacción con los diferentes documentos que se hayan ido aportando. Se trata de un espacio no pensado para la reposición de documentos y contenidos, sino para la comunicación entre las personas.
- Son entornos que permiten la comunicación independientemente del espacio y el tiempo en el cual se encuentren ubicados las personas de la CVA. Son, por tanto, entornos flexibles para el aprendizaje que facilitan la movilidad virtual de los estudiantes y profesores.
- Pueden ser entornos multiculturales, al poder participar personas de otros contextos, favoreciendo de esta manera una formación multicultural de sus participantes. Ello implica un matiz problematizado que debe ser tenido en cuenta por los participantes de la CVA, pues el estar en un mismo espacio tecnológico no significa que se esté en uno mismo cultural, ya que cada uno sigue perteneciendo a su propio entorno cultural, con sus visiones y realidades.
-Son entornos que permiten el control por los estudiantes de su propio proceso de aprendizaje, pues él decide (aunque sólo en cierta media) cuándo participar, en qué momento efectuar el análisis de los documentos, o cómo aportar un documento y en qué formato.
- Al quedar registradas las participaciones de las personas que conforman la CVA se facilita el reflexionar sobre la práctica educativa que han llevado a cabo, su esfuerzo de participación, la calidad de las intervenciones, y el proceso seguido en la construcción del conocimiento.
- Puede utilizarse en todas las disciplinas y para una diversidad de objetivos.
- Su utilización facilidad la potenciación de la identidad del alumno y la adquisición de competencias digitales.
- Aumenta la implicación y la motivación del estudiante.
- Permiten la revisión por parte del profesor del proceso seguido para la construcción del conocimiento; es decir, puede ser una herramienta de extraordinario interés no sólo para alcanzar productos cognitivos, sino también para conocer cómo se ha llegado al mismo e identificar errores en el proceso seguido. (Cabero y Llorente, 2010, p.6-7)

A modo de conclusión, es necesario resaltar, que las TIC siguen avanzando y vivimos relacionados socialmente con las personas, y a través de distintos métodos, estamos en un proceso de aprendizaje, lo podemos rescatar de la siguiente manera:

Las tecnologías de comunicación de la web 2.0 (nos van a permitir la creación, clasificación e intercambio de contenidos generados por el usuario. Y contenidos no exclusivamente en formato textual, sino en imágenes, vídeos, clips de audio, podcasts, presentaciones multimedia, etc., ofreciéndonos la posibilidad añadida de poder acceder a ellos desde espacios tecnológicos, amigables y gratuitos como Flick, YouTube, Vimeo, Blogger, Twitter, Delicious, etc. Castaño y otros (Cit. Cabero y Llorente, 2010, p.8)

Es un nuevo modo de ver la escuela con visión de futuro y por ello, debemos dejar un poco de lado la enseñanza tradicional y avanzar, pues si en el contexto de fuera del aula se avanza en muchos ámbitos, como es el uso de las TIC, y en los centros educativos estamos estancados, nunca irán a la escuela motivados y con ganas e interés por aprender.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Cabero, J. y Llorente, M.C. (2010). Comunidades Virtuales para el Aprendizaje. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, 34, pp. 1-10.

Fernández-Enguita, M. (2013). El aprendizaje difuso y el declive de la institución escolar. Revista de la Asociación de Sociología de la Educación, 6(2), pp.150-168.


González Reyes, R. (2008). Las redes virtuales y las comunidades de aprendizaje como nuevos tutores informales. Una mirada sobre la producción mediada de capital social. En Congreso Virtual Iberoamericano de Calidad en Educación a Distancia, (pp. 1-11). EduQa2008.

martes, 14 de febrero de 2017

NUEVOS MODOS DE ENTENDER LAS ESCUELAS.


Cambios sociales, políticos, económicos, culturales...

En los últimos años nos enfrentamos a cambios en cualquier ámbito de la sociedad, debido a la gran interferencia que tienen los ya, cada vez más avanzados, dispositivos digitales y que han calado de lleno en nuestras vidas. Podemos hacernos muchas preguntas respecto al tema, por ejemplo, ¿podríamos vivir sin realizar al menos una búsqueda en Internet al día? ¿Por qué al levantarnos lo primero que hacemos es mirar el móvil o cualquier dispositivo digital y que además tenga acceso a Internet? ¿Hemos pasado en los últimos años de lo sólido a lo líquido?

Hablar de lo sólido y lo líquido es una metáfora para caracterizar los procesos de cambio sociocultural actuales, impulsados por la omnipresencia de las tecnologías de la información y comunicación. La metáfora nos sugiere que el tiempo actual –su cultura digital– es un fluido de producción de información y conocimiento inestable, en permanente cambio, en constante transformación, como contraposición a la producción cultural desarrollada –principalmente en Occidente a lo largo de los siglos XIX y XX– donde primó la estabilidad e inalterabilidad de lo físico, de lo material, de lo sólido. Bauman (Cit. Area y Ribeiro, 2012, p.14)

Seguramente, estemos viviendo uno de los cambios más acelerados y desarrollados con visión de futuro, de los que aún no somos ni conscientes… Si echamos la vista atrás unos veinte años, podemos recordar como las primeras personas que tuvieron acceso a la red, disponían de un cable que se asociara al teléfono de casa, y que cuando estábamos accediendo a ella, no podíamos recibir llamadas telefónicas. ¿Y ahora? En los últimos años, la mejora del acceso a la red en casa nos llevó a hacerlo necesario en nuestras vidas, llegando aproximadamente en 2011 a España los primeros dispositivos móviles con acceso a Internet en cualquier lugar. Sin afirmarlo, pero consciente de las palabras, se podría generalizar en nuestro país que la gran mayoría de personas disponen al menos de un ordenador con fibra óptica en casa, así como de al menos un móvil con acceso limitado o ilimitado a Internet. ¿Han sido o no acelerados los cambios?

Si esto lo relacionamos con nuestro campo, las escuelas, cuando nos adentramos en la mayoría de centros educativos, ¿qué vemos? Nos encontramos con un alumnado que vive de lo digital: móviles, tabletas, ordenadores, consolas, entre muchas otras tecnologías con las que conviven a diario. ¿Y qué hay en las aulas? Libros de texto, cuadernos, pizarras y muy pocos instrumentos manipulativos o digitales… En los mejores casos, el docente tiene en su mesa un ordenador y una pizarra digital, que casi siempre usa para proyectar el libro de texto de forma digital, y en otros, quizás si han tenido suerte, en un rincón del centro hay una habitación que guarda muchos portátiles, la mayoría incluso presenciamos la política educativa representada por Angulo y Bernal y OCDE (Cit. López-Gil y Bernal-Bravo, 2016) “Modelo 1:1 en el 2010 basado en la dotación de un portátil para cada alumno/a de quinto y sexto de Educación Primaria” (p106).

¿Tenemos una escuela digitalizada o digital?

Es aquí donde debemos hacer referencia a dos conceptos muy diferentes y a su vez confusos para la gran mayoría de las personas, especialmente, los docentes encargados de la educación, ¿qué tenemos y qué queremos escuelas digitales o escuelas digitalizadas?

La escuela digital es lo que acontece, es la tensión entre lo que fue y lo que será en los futuros próximos, con las fugas propias de una presión excesiva, que denotan los puntos más débiles del sistema. Mientras que la escuela digitalizada es lo que se proyecta por los diferentes agentes ante la idea de cada uno de lo que la Escuela en la sociedad informacional debe de ser. López-Gil y Bernal-Bravo (2016, p.105)

Si hacemos una rápida, comprensible y breve explicación de las principales diferencias entre la escuela digitalizada y la digital, es que la primera es la que asociamos a la gran mayoría de centros educativos, donde nos han llegado muchísimos instrumentos digitales, pero aún no sé qué hacer con ellos, cómo integrarlos de manera adecuada al proceso de enseñanza y aprendizaje del alumnado, en resumidas cuentas, no le doy el uso que deberían. Un ejemplo claro sería, en la Universidad de Cádiz (UCA), el alumnado recibe toda la información, se comunica, entre otros, mediante el Campus Virtual, ¿estamos ante una escuela digitalizada? Desde la forma en que entiendo, los nuevos modos de las escuelas es digital, pues es como si en vez de artículos subidos a la red, nos lo diesen en papel, pues hacemos lo mismo, carga de contenidos mediante un dispositivo digital. En este caso, no se acercaría a la forma en la que se entiende la escuela digitalizada, es necesario mencionar, que cuando se habla del campus de la UCA, no se asocia a ningún docente en concreto, los hechos son afirmados desde mi experiencia durante cinco años como alumna en la Facultad de CC de la Educación. Probablemente, habrá docentes que trabajen y doten al Campus Virtual del nuevo modo de entender las escuelas digitalizadas, que cuenta con los instrumentos para todo, son los recursos informacionales de más rápido y fácil acceso, y por ello, forman parte del proceso educativo. Es necesario recordar que la cultura digital es una competencia clave de la vigente ley de educación, la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa desde el primer ciclo de Educación Primaria:

La utilización básica del ordenador, el manejo de un procesador de textos y la búsqueda guiada en Internet, contribuyen de forma decisiva al desarrollo de esta competencia. Las TIC constituyen un acceso rápido y sencillo a la información sobre el medio, siendo además una herramienta atractiva, motivadora y facilitadora de los aprendizajes. (ORDEN, 2015)

Antes de continuar es imprescindible rescatar una noticia muy actual, publicada por EFE (2017) en la que el juez Calatayud, pedía que la Junta de Andalucía prohibiese el uso de los móviles en las escuelas, y que los docentes no se amparasen en que usan algunas aplicaciones para la enseñanza, pues lo describe como “una barbaridad”. El juez se basa en que es un modo de que surja el acoso escolar, pero debemos ser conscientes de que el móvil en este caso sería un instrumento más de acoso, pero no por impedirlos el acoso acabaría, pues hace quince años no existía este tipo de móviles, pero sí existía el acoso… ¿Es un poco incoherente desde el punto de vista docente, no creéis? No sería mejor formar a los docentes y que a su vez, éstos formen al alumnado en el uso de las tecnologías o partir de la base en que las escuelas se deben enseñar valores como el respeto, la tolerancia, la comprensión, el valor de las diferencias, relaciones sociales, entre otros. Si somos buenos educadores, no sería necesario eliminar los dispositivos de las aulas, pues estaríamos evitando cualquier tipo de acoso, no se puede “eliminar” el acoso pues es un problema social, pero sí tenemos que ser capaces de mediar y gestionar los conflictos, como cualquier otro problema o conflicto que surja.

¿Qué estamos haciendo? Si nosotros al levantarnos sentimos la necesidad de utilizar nuestro dispositivo para todo: leer las noticias, revisar nuestro WhatsApp, leer Facebook, ojear Twitter o incluso otros dar los buenos días mediante Instagram.

Esta nueva forma de relacionarnos con la información y el conocimiento debería implicar transformaciones en el modo en que se construyen y desarrollan los sistemas educativos y la formación docente, así como en el modo de concebir el conocimiento y la profesionalidad del profesorado. Pero aún hoy, las escuelas cambian con mayor lentitud que la sociedad en las que se ubican y no están dando respuestas a las demandas de los nuevos modos y formatos de información y gestión del conocimiento, que ya fuera de ellas son un hecho ineludible. López-Gil y Bernal-Bravo (2016, p.104)

¿Por qué está el alumnado tan excitado a lo digital fuera de las escuelas y en ella las eliminamos y caemos en las tentaciones más tradicionales que han existido? ¿Por qué hay personas que siguen creyendo que llevar un dispositivo digital a la escuela es malo? ¿Por qué debe ser malo si luego fuera de clase están sobre utilizados? Se puede afirmar que se tratan de “pedagogías emergentes” que aún no han calado en la educación.

Hoy podríamos definir las pedagogías emergentes como el conjunto de enfoques e ideas pedagógicas, todavía no bien sistematizadas, que surgen alrededor del uso de las TIC en educación y que intentan aprovechar todo su potencial comunicativo, informacional, colaborativo, interactivo, creativo e innovador en el marco de una nueva cultura del aprendizaje. (Adell y Castañeda, 2012, p.15)

¿Es un nuevo modo de aprendizaje que está siendo desaprovechado? 

Probablemente, como en cualquier otro ámbito, habrá personas que estén realizando investigaciones o incluso maestros que proponen innovaciones en sus aulas mediante el uso de éstos nuevos modos de entenderlas. Uno de los términos más confusos utilizados en relación a estas pedagogías es el de “nuevo” o “emergente” y es que:

Muchas tecnologías emergentes son nuevas, el mero hecho de ser nuevas no las convierte automáticamente en emergentes. Así pues, las tecnologías emergentes en educación pueden ser nuevos desarrollos de tecnologías ya conocidas o aplicaciones a la educación de tecnologías bien asentadas en otros campos de la actividad humana. Veletsiano (Cit. Adell y Castañeda, 2012, p.17)

Todos estamos al tanto de las nuevas formas educativas que han surgido en los últimos años, como pueden ser las que citan distintos autores y que han elaborado una selección de “nuevas pedagogías” en la que recogen como básicos los siguientes enfoques y autores:

El “aprendizaje 2.0” (Downes, Anderson, Alexander, Walton), algunas contraevidencias sobre “aprendizaje 2.0” (Redecker), el conectivismo (Siemens), las comunidades de aprendizaje/indagación (“enquiry”) (Wenger, Garrison y Anderson) tanto desde el punto de vista teórico como práctico, las comunidades de aprendizaje/indagación (Vygotsky, Garrison), el aprendizaje académico (“academic apprenticeship”) (Holme) el e-aprendizaje y la e-pedagogía (Mayes y Fowler, Cronje). Que han sido recogidas y detalladas por Beetham, McGill and Littlejohn (Cit. Adell y Castañeda, 2012, p.17)

Mediante esta entrada queremos hacer conscientes a las personas de los diferentes modos de vivir la educación, aunque la mayoría de los campos se da a edades más avanzadas como son escuelas de adultos, universidades, bachillerato o cursos no presenciales o semipresenciales que van de modo digital, en la mayoría de los casos, y no digitalizado.

Es cierto que se ha afirmado en Adell y Castañeda (2012) en relación a la web 2.0 que “es demasiado pronto para hablar de un nuevo paradigma, pero hay algunos elementos que no se ajustan fácilmente a los viejos paradigmas del e-learning” (pág. 6). Entre ellos, la red es la plataforma o el aprendizaje en cualquier lugar, la inteligencia colectiva o la construcción social del conocimiento, las bases de datos o etiquetas vs. descriptores, más allá de un simple dispositivo o aprendizaje en cualquier lugar, en cualquier momento y la riqueza de la experiencia de usuario o aprender de iguales. Bartolomé (Cit. Adell y Castañeda, 2012, p21)

Así como nos proponen la visión de los autores más destacados (Adell y Castañeda, 2010; Anderson y Krathwol, 2001; Churches, 2007, Couros, 2010; Marzano, 2000; McAlpine et al., 1999; Paavola y Hakkarainen, 2005; entre otros muchos) que nos permiten destacar algunos de los rasgos más relevantes de esos principios, en los que citaríamos, como mínimo, los siguientes:

1.   Poseen una visión de la educación que va más allá de la adquisición de conocimientos o de habilidades concretas. Educar es también ofrecer oportunidades para que tengan lugar cambios significativos en la manera de entender y actuar en el mundo.
2.   Se basan en teorías pedagógicas ya clásicas, como las teorías constructivistas sociales y construccionistas del aprendizaje, el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje trialógico, etc. y en ideas más “modernas”, como el conectivismo y el aprendizaje rizomático.
3.  Superan los límites físicos y organizativos del aula uniendo contextos formales e informales de aprendizaje, aprovechando recursos y herramientas globales y difundiendo los resultados de los estudiantes también globalmente. Se anima a que los participantes configuren espacios y ecologías de aprendizaje.
4.  Muchos proyectos son colaborativos, interniveles y abiertos a la participación de docentes y alumnos de otros centros de cualquier parte del mundo e incluso de otras personas significativas.
5.  Potencian conocimientos, actitudes y habilidades relacionadas con la competencia “aprender a aprender”, la metacognición y el compromiso con el propio aprendizaje de los estudiantes, más allá del curso, el aula, la evaluación y el currículum prescrito.
6.  Convierten las actividades escolares en experiencias personalmente significativas y auténticas. Estimulan el compromiso emocional de los participantes.
7.  Los docentes y los aprendices asumen riesgos intelectuales y transitan por caminos no trillados. Son actividades creativas, divergentes y abiertas, no mera repetición.
8.  En la evaluación se suele adoptar un margen de tolerancia que permite evidenciar los aprendizajes emergentes, aquellos no prescritos por el docente. (Adell y Castañeda, 2012, p.26-27)

A modo de conclusión, se ha de mencionar que a lo largo de las siguientes entradas iremos conociendo un poco más estos nuevos modos de entender la educación actual, basados en los cambios en los que vivimos la sociedad y que sería ilógico dejar fuera de las escuelas, por ello, los docentes debemos aprender más de ellos y ser conscientes de que son necesarios dentro de las aulas.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Adell, J. y Castañeda, L. (2012). Tecnologías emergentes, ¿pedagogías emergentes? En J. Hernández, M. Pennesi, D. Sobrino y A. Vázquez (coord.). Tendencias emergentes en educación con TIC. Barcelona: Asociación Espiral, Educación y Tecnología. Pp. 13-32. ISBN: 978-84-616-0448-7

Area, M. y Pessoa, T. (2012). De lo sólido a lo líquido: las nuevas alfabetizaciones ante los cambios culturales de la Web 2.0. Revista Científica en Educomunicación, 38(19), pp. 14-20.  Recuperado de: http://dx.doi.org/10.3916/C38-2012-02-01

EFE. (2017). El juez Calatayud apuesta por que la Junta prohíba los móviles en clase. Recuperado el 14 de febrero de: http://www.ideal.es/granada/201701/29/juez-calatayud-pide-junta-20170129120649.html

Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa. 

López Fil, M. y Bernal, C. (2016). La cultura digital en la escuela pública. En La escuela pública: su importancia y su sentido, 85(30.1), pp. 103-110.


ORDEN 17 de marzo de 2015, por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la Educación Primaria en Andalucía. Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Sevilla, 17 de marzo de 2015, 60, 14-390.